Tratamientos

 

En el centro se trabaja desde un modelo cognitivo-conductual y mindfulness, teniendo en cuenta el contexto y las relaciones interpersonales de los niños y adolescentes, sobre todo con el aprendizaje de nuevas habilidades y destrezas para la resolución de problemas (mediante técnicas de relajación, rehabilitación y estimulación neuropsicológica, educación emocional, psicoeducación, etc.) como también mediante la intervención multisensorial y la realidad virtual.



El proyecto psicopedagógico interdisciplinar se centra en:

- Trastornos específicos de aprendizaje (la dislexia, digrafía, discalcúlia, trastorno de aprendizaje no verbal y problemas del habla y del lenguaje...)
- Trastornos de conducta (trastorno pordéficit de atención e hiperactividad "TDAH", conducta disruptiva...)
- Problemas de lateralidad y psicomotricidad.
- Trastornos generalizados del desarrollo (trastorno de espectro autista, síndrome de Asperger...)
- Trastornos emocionales (depresión infantil, baja autoestima, trastorno de ansiedad por separación…)
- Trastornos de alimentación (anorexia, bulimia...)


 

Trastorno por déficit de atención (TDA)


“El TDA es un trastorno del desarrollo caracterizado por niveles de falta de atención, sobreactividad e impulsividad inapropiados desde el punto de vista evolutivo. Estos síntomas se inician a menudo en la primera infancia, son de naturaleza relativamente crónica y no pueden atribuirse a alteraciones neurológicas, sensoriales, del lenguaje grave, a retraso mental o a trastornos emocionales importantes. Estas dificultades se asocian normalmente a déficit en las conductas gobernadas por las reglas y a un determinado patrón de rendimiento”. Berkeley, 1990.


Es decir, este trastorno provoca falta de atención y concentración, además de un comportamiento de distracción. Los niños con TDA no acostumbran a interrumpir las clases ni tienen conductas desagradables, más bien se distraen, no completan sus tareas, cometen errores imprudentes y evitan actividades que requieren mucha concentración o trabajo mental. Al no tener un comportamiento disruptivo, muchas veces se pasa por alto éste trastorno.



Problemas de lateralidad y psicomotricidad


Los problemas de lateralidad surgen como un trastorno neurofisiológico hereditario que afecta a la organización cerebral de las funciones superiores, provocando diversas dificultades en la capacidad de lectura, escritura, comprensión, coordinación, concentración, cálculo, organización, abstracción, equilibrio, etc.; lo que puede ocasionar una reducción del potencial intelectual de la persona que lo padece.


Los trastornos psicomotrices provocan diversas dificultades en la ejecución de gestos o movimientos que no necesitan ser aprendidos culturalmente por una educación explícita ya que generalmente llegan naturalmente con el tiempo, cómo correr, saltar, andar, marcar el ritmo con los dedos, con los pies, etc. Por éste motivo, a los niños que padecen este trastorno les costará coordinar los brazos, pies o piernas cuando andan, mantenerse en equilibrio, etc.


La terapia psicomotriz pretende acompañar a los niños durante su desarrollo, favoreciendo la afirmación de su personalidad, una mejor adaptación a su entorno y una armonía con la relación con los otros.



Trastorno de espectro autista (TEA)


El TEA es una condición neurológica y de desarrollo que comienza en la niñez y que se mantiene toda la vida. Sus efectos condicionan el comportamiento de la persona; cómo interactúa con otros, cómo se comunica y cómo aprende.


Se le llama trastorno de espectro porqué las personas con TEA pueden tener una gran variedad de síntomas; pueden tener problemas al hablar con otras persones, intereses limitados, comportamientos repetitivos, etc.


Por el momento, no existe un tratamiento para el TEA, pero sí que se puede trabajar para maximizar la capacidad del niño para aprender y potenciar nuevas habilidades.

 

Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)


Además de los síntomas que comparte con el TDA, al TDAH se le añaden los síntomas propios de la hiperactividad. Los niños con TDAH se muestran muy activos, les cuesta mucho estar sentados o quietos y mantener su cuerpo relajado.


Están hablando continuamente, les cuesta respetar el turno de palabra e interrumpen a los demás con facilidad. Les cuesta mucho terminar algo que les suponga un esfuerzo a no ser que les motive altamente. Pueden tener dificultades para relacionarse debido a su carácter impulsivo.




Estimulación sensorial


La terapia de estimulación sensorial consiste en la estimulación de todos los sentidos (la vista, el oído, el gusto, el olfato y el tacto) mediante estímulos y actividades significativas controladas por el/la terapeuta, pero dejando que el niño explore y descubra por sí mismo. El objetivo de esta terapia es mejorar la calidad de vida del niño, trabajar todos los sentidos para incrementar su percepción, propiciar las relaciones interpersonales, mejorar la comunicación, potenciar y aumentar la autoestima, etc.


Esta terapia se puede usar tanto en adultos como en niños. En niños, puede usarse para la estimulación temprana o para tratar un trastorno sensorial.



Trastornos de alimentación


Los trastornos en la alimentación implican una relación muy tóxica con la comida. Representan extremos en las conductas alimenticias y en la forma de pensar en la comida. Los más comunes son la anorexia y la bulimia, pero cada vez se identifican más trastornos relacionados con los alimentos: trastorno restrictivo, trastorno por atracones, trastorno de la imagen corporal, fobias a los alimentos, etc.


La anorexia provoca un miedo real a subir de peso y una visión distorsionada del propio cuerpo. A consecuencia, las personas que la padecen comen muy poco y tienden a llegar a un peso corporal peligrosamente muy bajo. Se obsesionan con las pocas calorías que comen e intentan quemarlas haciendo mucho ejercicio.


La bulimia es similar a la anorexia, pero se diferencia en que la persona tiende a comer en exceso (atracones) y después intenta compensarlo mediante mucho ejercicio, con vómitos o laxantes para evitar subir de peso. Estas medidas con el tiempo resultan altamente peligrosas y pueden provocar comportamientos compulsivos difíciles de detener. Las personas que la padecen, a diferencia de la anorexia, suelen tener el peso promedio o sobrepeso.

Trastornos emocionales


Los trastornos emocionales afectan de forma muy diversa a cada individuo, cada uno tiene sus propios síntomas y manifestaciones y por lo tanto, tratamientos. Aun así, vamos a enumerar los síntomas más comunes de los trastornos emocionales.


Los trastornos emocionales provocan una inhabilidad de aprender que no puede explicarse por factores intelectuales, sensoriales o de la salud, una inhabilidad de formar o mantener relaciones interpersonales satisfactorias con los padres o compañeros, una conducta o sentimientos inapropiados bajo circunstancias normales, un humor general de tristeza o depresión y una tendencia a desarrollar síntomas físicos o temores asociados con problemas personales o escolares.



Trastorno afectivo-emocional (TAE)


El trastorno afectivo-emocional o estacional es un tipo de depresión que se ve muy afectada por los cambios de luminosidad que provoca cada estación. Es muy típico que se inicie en los meses de octubre y noviembre, cuando las horas de luz se van reduciendo y que cuando llegue la primavera, estos síntomas desaparezcan.


Este trastorno provoca un estado de ánimo alicaído, sentimiento de desesperanza y estado emocional más irritable y sensible. Las personas que lo padecen dejan de disfrutar lo que antes disfrutaban, se sienten insatisfechas y con un sentimiento de culpabilidad. También se tiende a dormir demasiado sin estar cansado, se puede notar una falta de apetito o tener necesidad de comer más, además de una gran dificultad para concentrarse. En esta situación, se disminuyen las actividades sociales y se reduce el contacto con las personas próximas.