Disciplina positiva para educar a tus hijos

¿Qué es el síndrome de Münchausen?
noviembre 15, 2019
Pantallas y déficit de atención
enero 15, 2020
Show all

Disciplina positiva para educar a tus hijos

Disciplina positiva para educar a tus hijos

En la educación de nuestros hijos, no sólo entran en juego las habilidades propias para guiarles por el camino del aprendizaje de la vida. También, debemos saber aplicarnos, a nosotros mismos como padres, una metodología que nos lleve, juntos, a hacerlo adecuadamente. De esa visión y estructura necesaria para desarrollar el papel que nos corresponde, nació la disciplina positiva en la educación de los hijos.

La disciplina positiva se basa en una metodología que fue creada en los años 20 por el psiquiatra infantil, Alfred Adler. Actualmente, se utiliza mucho en terapias familiares y en tratamientos psicológicos, para aplicarlo a las relaciones de pareja. Como decíamos, el punto clave de ésta es conseguir, precisamente, una unión -entre los miembros de la pareja- más fuerte y duradera; que permita profundizar en el respeto, la colaboración, el cariño y la comprensión entre ellos, de manera que sea mucho más fácil lidiar con los problemas que puedan surgir, en la crianza y educación de los hijos, a la hora de limar asperezas y resolver conflictos, conjuntamente.

Los principios que establece son los esenciales para cualquier relación social fluida, feliz y efectiva: respeto, cooperación, empatía, responsabilidad, comprensión, implicación, comunicación… Analizándolo, a simple vista, podemos observar los valores fundamentales que, de por sí, ya buscamos en cualquier relación de pareja para que ésta sea auténtica.

Luchar por nuestra relación de pareja, como veis, no sólo repercute en la sintonía entre los dos miembros de ésta y en el buen fluir de su propio crecimiento, si no, también, en aquello que nos rodea y, en este caso, en el entorno familiar más próximo: nuestros hijos.

El único problema que nos concierne es respetar siempre estas bases. A veces, resulta mucho más difícil mantener -esos principios- de lo que imaginábamos. No todo, en cualquier relación de pareja es un camino de rosas y, menos todavía, cuando a ello se le suma la responsabilidad de criar un/a hijo/a. Por esta razón, a continuación, hoy, en esta nueva entrada de nuestro blog Rosa Mª Balsells Psicólogos Tortosa, os ofrecemos algunas recomendaciones para que apliquéis la disciplina positiva a vuestra relación de pareja y ésta fluya como es debido.

Consejos para aplicar como es debido la disciplina positiva

– Comunicación activa. “Hablando la gente se entiende”. Hablando y escuchando. Tenemos que fomentar la comunicación entre la pareja siempre, y hacerlo de verdad (no sirve poner el piloto automático y hacer ver que prestamos atención).

– Encontrar momentos para estar juntos. Es importante disfrutar de momentos y tiempo juntos. Por lo menos, un día a la semana, habría que dedicarlo a pasar rato juntos, sin niños, para cuidar y velar por la relación.

– Libres. No hay mayor confianza que demostrar a tu pareja que puede tener su espacio y hacer sus cosas, sin inmiscuirnos de por medio. Ejercer control sobre ella no nos ayudará en nada. Además, es necesario tener libertad para disfrutar de ratos que dedicarse a uno mismo.

– Hacer cumplidos. Que reconozcan lo guap@s que estamos, o lo bien que hemos cocinada, o hemos hecho algo, nos permite mantener la llama bien encendida.

– Si hay amor, ¡demostradlo! Las muestras y gestos cariñosos no tienen por qué desaparecer. Los besos y abrazos deben seguir repartiéndose, tanto con los hijos como, obviamente, con nuestr@ compañer@.

– Apoyo. Cuando percibáis que algo no va bien en vuestra pareja. Si la notáis cansada, preocupada, nerviosa… Preguntadle qué le pasa y mostradle que estaréis ahí para darle toda la ayuda que necesite.

– Disciplina positiva en la educación. Básicamente, saber aplicar, como decíamos, esos principios y valores de pareja para, juntos, educar a una, a vuestros hijos. Debéis tener claro cómo queréis que sea la educación de vuestros hijos (normas, límites, responsabilidades…) y el papel que ejercéis en ella.

– So Am I. Traducido del inglés “así soy”. Y es que debemos aceptar como somos, con virtudes y defectos. No intentéis hacer cambiar a la otra persona para sentiros mejor, ni vayáis en contra de vuestra personalidad por contentar al otro. Cuando os enamorasteis, él/ella era igual.

– Asumir responsabilidades. Cuando toca reconocer una equivocación y asumir la responsabilidad, hay que hacerlo sin más, porque sabemos de nuestro error y nadie merece cargar con ello si no es así. Esto, nos ayuda a aprender de los errores y a evitar cometerlos de nuevo.

– Sonreír. Una sonrisa ayuda a curar muchos males y a resolver conflictos. El sentido del humor, la alegría, las risas… Disfrutad de ellos y usadlos a menudo.