Cómo trabajar la motivación escolar en casa

¿Qué es el síndrome de Asperger?
mayo 15, 2018
Cuando debemos hablar del abuso sexual infantil
julio 16, 2018
Show all

Cómo trabajar la motivación escolar en casa

Cómo trabajar la motivación escolar en casa

La enseñanza es una herramienta fundamental útil en todos y cada uno de los aspectos de nuestra vida. Los valores y aprendizajes que sacamos de la escuela nos ayudan en materia académica y nos presentan uno de los primeros enfrentamientos personales duros: salir de nuestra zona de confort. Ir por primera vez al colegio supone un reto distinto para cada niño. Habrá quienes se lo tomen mejor y, por supuesto, quienes vean en ese primer desapego familiar, una amenaza en toda regla. Es difícil para ellos, pero también para los padres, ver como sus hijos van a la escuela sin la motivación necesaria. No sólo hablando de esa primera toma de contacto en el parvulario, sino analizando todas y cada una de las etapas escolares que debemos ir superando. Ver en la enseñanza una mera obligación que cumplir sin más puede ser visto como un castigo que termine por causar estragos en el estado anímico de nuestros hijos; una desmotivación al alza que puede endurecerse a medida que aumenta el nivel de sacrificio escolar: más responsabilidades, mayores tareas a realizar fuera del horario de clases, etc.

Por todo ello, es de suma importancia motivar a nuestros hijos a diario y demostrarles su equivocación. Hacerles ver los beneficios de ir a la escuela y darles ese empujón que les permita ir hacia delante con el ímpetu indispensable para superar ese desafío.

Desde nuestro centro Rosa Mª Balsells Psicóloga y como profesionales expertos en tratar con todo tipo de niños que presentan problemas en su conducta y en sus aptitudes, provocados por esa falta de motivación, queremos daros hoy desde esta nueva entrada en nuestro blog, algunos consejos para que potenciéis la motivación escolar en vuestro hogar y logréis que vuestros hijos acudan cada día a las aulas con esa confianza única y que ello, a su vez, repercuta también en la carga posterior: deberes y estudio en casa.

Fomentar emociones positivas

Para que nuestros hijos se tomen el ir a la escuela como una motivación positiva debemos instaurar en su mente esa actitud y hacerles ver que el esfuerzo que realizarán valdrá la pena y de ello sacarán valores como la autorrealización, un aumento de la autoestima, mayor felicidad, seguridad, buena actitud, alcanzar nuevas y mayores metas, agrandar su confianza… Con un desarrollo emocional adecuado podemos conseguir que funciones como la atención, el aprendizaje, la memoria o los juicios se vean condicionados, ya que éstos están ínfimamente ligados a los estados de ánimo.

El secreto de la motivación personal se puede resumir en las cuatro ces: curiosidad, confianza, coraje y constancia (Walt Disney)

El éxito escolar no depende únicamente del colegio. Los padres somos en gran medida responsables de la mayor parte de actitudes, valores y hábitos que adquieren nuestros hijos durante el aprendizaje. El rol educativo de la escuela es incuestionable, pero no suficiente y la motivación escolar en casa juega un papel determinante.

Consejos para aumentar la motivación

Para contribuir a ello debemos tener claro un punto de partida fundamental: trabajar conjuntamente con nuestros hijos. Si ambos no damos nuestro brazo a torcer, la base en la mejora y en el seguir hacia delante no se resolverá con éxito. Algunas prácticas que podéis estipular en casa para motivar a vuestros hijos son:

  • Potenciar los valores positivos del esfuerzo.
  • Estimularles debidamente para que mantengan la motivación suficiente para alcanzar buenos resultados y hacerles ver lo que ello conlleva.
  • Premios e incentivos (la motivación extrínseca es correcta a la hora de empezar)
  • Ayudarles en el desempeño de sus tareas escolares. Establecer un lugar y horario de estudio adecuados y facilitarles las herramientas de estudio básicas.
  • Fomentar la lectura.
  • Ser un buen ejemplo con nuestro comportamiento (no queramos pretender que nuestros hijos dediquen tiempo a leer en lugar de ver la televisión si nosotros le mostramos la faceta contraria en nuestra conducta).

Finalmente, recordaros que éste es un proceso que requiere constancia y que el objetivo final es el de motivar a nuestros hijos para que, una vez insuflado, alcancen su propia autonomía de aprendizaje que les permita enfrentarse con éxito a sus estudios. Nuestra ayuda debe ir encaminada, principalmente, a favorecer esa autonomía. Cuando nuestro hijo haya adquirido, con nuestra pequeña ayuda, el ímpetu personal y asimilado el hábito de estudio aprenderá a desarrollar sus propias habilidades necesarias para el aprendizaje escolar y a crecer y a ver la escuela de otro modo muy distinto.